Panóptico

“¿Perderá el PRI?”

Los panistas sueñan con ganar las próximas elecciones intermedias en Coahuilaa partir de los errores priístas; no esperan basar su estrategia en la unidad partidista focalizada en un trabajo territorial estratégico y permanente. No.


Ellos aventuran obtener votos de los 4,500 burócratas despedidos; y de los 25,468 integrantes de las iglesias evangélicas, del sector empresarial y ciudadanos de Piedras Negras opuestos a las adopciones Gay.


Los anayistas esperan sacar sufragios de un Sindicato Magisterial fracturado por la debilidad de sus liderazgos; y la omnipresencia de Carlos Moreira,señalada como corrupta por los maestros.


También, denunciarán la inversión de “948 millones de pesos en publicidad oficial”; superior en 75 millones de pesos, al dinero utilizado en Programas Sociales en 2012. E insistirán en “la megadeuda” y acusarán a los tres candidatos priístas que como Diputados Locales la validaron: Francisco Tobías, Shamir Fernández, y Verónica Martínez.


Los panistas supondrán que la división priísta provocada por la equidad de género le redituará votos a su causa. Encarrerados, imaginarán que la derrota del PRI Estatal en 2012 y en 2013 les dará igual resultado.


Alucinados, los anayistas imaginarán que el fuego amigo de Enrique Martínez, Alejandro Gutiérrez y Fernando de las Fuentes contra Rubén Moreira, les será útil.
La ironía es que los panistas esperan obtener esos votos, mediante la denuncia mediática, sin tener una estructura o un trabajo territorial que fortalezca sus posibilidades de triunfo electoral.


¿Les será suficiente el voto indignado de las clases medias altas y altas, o de la minoría intelectual politizada del llamado “círculo rojo”? Lo dudo. Las elecciones se ganan en las colonias populares y las comunidades rurales.


A pesar de sus errores políticos, el PRI le lleva ventaja al PAN, por su trabajoclientelar bien definido. La obra pública y los programas sociales, a nivel estatal y municipal, están pensados con una dirección electoral, y el partido trabaja al paralelo de esa visión, a sabiendas que no está solo: El CEN del PRI lo acompaña y fortalece paso a paso. Por ello, la unidad partidista está fuera de duda.


El PRI estatal sabe que no puede perder el Congreso Estatal. Pues necesita demostrar que “la megadeuda” es un tema mediático generado por la oposición; asegurar que el encarcelamiento de “chivos expiatorios” relacionados con ésta, será suficiente para darle carpetazo final; yprecisa blindar a Rubén para cerrar su sexenio con el margen que le permita negociar con el CEN del PRI su sucesor a la gubernatura.


Por ello, que no se extrañen los panistas, si un día después de las elecciones; se despiertan y se dan cuenta, que “el dinosaurio todavía estaba allí”, porque nunca se había ido.


canekvin@prodigy.net.mx