Panóptico

“¡Méndigo Chapo!”.

La fuga del Chapo Guzmán fue como una bomba de barril repleta de municiones de artillería, petróleo,  armas químicas y clavos que estalló desde el inframundo de un túnel para demoler instituciones y personas por igual. 

Desnudó la corrupción sistémica de nuestros órganos de seguridad pública y procuración de justicia. Descarriló a Miguel Osorio Chong de su búsqueda por la Presidencia de la República. Humilló y debilitó la figura presidencial que iniciará la segunda parte de su mandato “en contra de las manecillas del reloj”. ¿Con qué fuerza moral y política aterrizará Enrique Peña Nieto las reformas estructurales inconclusas? Finalmente, el Capo de Badiraguato, Sinaloa, hizo de México el hazmerreír del mundo civilizado. 

¿Qué piensan los mexicanos del Chapo? De manera, más puntual, ¿qué opinan los sinaloenses del Chapo? Una encuesta realizada por El Gabinete de Comunicación Estratégica (13-07-2015) muestra los siguientes resultados: ¿Qué opinión tiene de Joaquín “el Chapo” Guzmán? El 16.2% de entrevistados del país tiene una muy buena/buena opinión; mientras, en Sinaloa es el 19%. Un 2.8% arriba.

¿Cuál es la primera palabra que se le viene a la mente cuando le mencionan el nombre de Joaquín “el Chapo” Guzmán? La respuesta nacional es “narcotraficante/ narcotráfico” (33.4%) contra la misma contestación, pero en un porcentaje menor, en Sinaloa (31.7%).

El 35.8% de los entrevistados del país relaciona –en primer lugar- al Chapo con “el mochaorejas”; mientras, en Sinaloa, -en ese mismo orden- el 24.4% de los encuestados lo vincula con Pancho Villa.

A la pregunta, ¿qué tanto daño cree usted que hace “El Chapo” a la sociedad? El 70.8 de los entrevistados del país dice que “mucho/algo” y el 20.6% “poco/nada”; mientras, el 55.3% de los encuestados sinaloenses sostienen que “mucho/algo y el 30.6% “poco/nada”. El Chapo gana en Sinaloa en ambos casos.

¿Cómo explicar las diferencias de respuestas? En ambos casos, existe una ausencia de cultura de legalidad, y por tanto, de Estado de derecho. En Sinaloa permea una cultura cimentada en valores provenientes del narcotráfico y crimen organizado, que permite mitificar al Chapo, y percibir como “normal” la cotidianeidad de su presencia –o lo que esta representa- en el mundo empresarial, político, afectivo y cultural.

Hasta ahí, la mendiguez del Chapo se hace presente. 


canekvin@prodigy.net.mx