Panóptico

“Gas Shale: Diálogo entre Rubén y Pancho”

Ocho de la mañana. En una mesa del restaurante La Ballena Feliz el Gobernador Rubén Moreira conversa con Francisco Valdés Pérez Gasga. Los guaruras pululan alrededor.
Rubén: “Respeto tus posturas Pancho, pero no las comparto porque no has entendido cómo va a ser la explotación del Gas Shale, ya no es con explosiones, es con agua que se recicla; esa agua se inyecta y se recupera, esa es la nueva operación”.


Pancho: “’Tiene razón Gobernador’; la fractura hidráulica se hace con agua. Una vez que el pozo se perfora, se le inyecta una mezcla de agua, arena y aditivos químicos para romper las pizarras y hacer que el gas y el petróleo atrapado en los resquicios de esas rocas puedan fluir hacia el exterior. Cada pozo requiere de 15 a 23 millones de litros de agua.


“Esa agua es retirada del ciclo del agua: No es recuperable o reciclable.


“Tan sólo el 15 o el 20% de esta agua desechada vuelve a la superficie y se almacena en tanques forrados de geomembranas, aunque contenga niveles peligrosos de radioactividad con altas concentraciones de hidrocarburos”.


Rubén: Pero insisto Pancho, esa agua se reutilizará.


Pancho: “Claro, pero cuando esa agua desechada es reinyectada en pozos profundos, puede estimular fallas geológicas que producirían terremotos donde antes no temblaba”.


Rubén: “Entiendo tus preocupaciones Pancho, pero estaremos pendientes de que no se ocasionen daños”.


Pancho: “’Pues será difícil evitarlos Gobernador, sobre todo, ‘si cumple sus proyecciones, de 10 mil pozos para Coahuila, porque entonces estaríamos hablando de 150 mil millones a 230 mil millones de agua en total.


Rubén:‘No te entiendo, Pancho’. “La extracción de carbón ya la realizamos, ahora la alternativa es el gas shale”.


Pancho: Desde su perspectiva Gobernador, pero imagine los daños que causaría la explotación del gas a los trabajadores: “Los 54 aditivos usados en el líquido de fracturación, causan daños a la piel, los ojos, el tracto gastrointestinal, el hígado, los riñones, el sistema respiratorio, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso, y algunos son mutágenos y cancerígenos”.


Rubén: Si la cosa está así, entonces, “¿cuál es la alternativa para producir energía eléctrica?”.


Pancho: Su pregunta señor, con todo respeto, “esta equivocada de origen. Coahuila y el mundo no enfrentan una crisis energética, enfrentamos una crisis de consumo. No hay energía que alcance para que todos tengamos el último smartphone o coche. El problema es un modelo civilizatorio que con cada paso que da provoca desolación, destrucción y muerte”.


Fuentes: Este diálogo fue construido con notas de Milenio Diario Laguna y un editorial de Francisco Valdés Pérez Gasga (23-03-14).


canekvin@prodigy.net.mx