Panóptico

“El Dilema de Riquelme”

1er acto.


El principal reto de Miguel Riquelme es cicatrizar la división social adherida a sectores de la sociedad coahuilenses. Le urge la legitimidad política, ante un triunfo electoral raspado por una diferencia de 30 mil 860 votos; y un rebase de gastos de campaña apenas frustrado por 30 mil 358 pesos.

Los integrantes del Frente por la Dignidad fueron exitosos al utilizar el justificado descontento social –entre clases medias y altas- para transformarlo en fanatismo militante contra un objetivo central: El llamado Moreirato y su sucesor Riquelme; mismo que contenía un antídoto redentor: la nulidad del proceso electoral.

Fallecido el milagro hueco de realidad jurídica, los 5 Frentosos se hacen ojo de hormiga, mientras el divisionismo crece sin cauce. 


2o acto.

El nuevo gobierno tiene 2 alternativas para construir su legitimidad. Una, la fiel a usos y costumbres priistas: Llamar a la unidad y reconciliación desde la cúpula política y mediática; publicar desplegados de cámaras empresariales afines y administrar el conflicto hasta su anhelada desaparición mientras se minimiza su importancia. Esta estrategia fracasaría por los márgenes tan escasos que apuntalan al nuevo gobierno. 


3er acto.

La otra alternativa, exige reinventarse a Miguel y su equipo. Para diagnosticar y mapear la ubicación e intensidad de la crispación social en los 38 municipios y, por tanto, en las 5 regiones. No de manera estadística sino cualitativa, mediante el uso de grupos de foco y entrevistas.

El estudio estratificaría por clase social las expresiones del divisionismo social: e incluiría a colegios de profesionistas, clubes de servicio, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, cámaras empresariales, universidades e iglesias.

El análisis aportaría soluciones –en forma de política pública- para facilitar al gobierno riquelmista recuperar, de a poco, la legitimidad en duda.

Con su credibilidad en juego: ¿romperá Miguel con la estrategia definida por usos y costumbres priistas? ¿O se reinventará?

Ese es su dilema. 



canekvin@prodigy.net.mx