Panóptico

“CoahuilArabia: ¿Por qué no dialogar?”

Si la extracción del Gas Shale cambiará nuestro modelo industrial y medioambiental: ¿Por qué no dialogarsobre ese futuro que afectará a los coahuilenses?
Si a partir de 2016, seremos habitantes de “CoahuilArabia”, ¿por qué no conversar como sociedad adulta sobre ese legado que heredaremos a nuestros hijos y nietos?


¿Es justo que las élites políticas y económicas, con una retórica colmada de “progreso ilimitado” se apropien de nuestras vidas sin pedir autorización?
¿Es válido que nuestra capacidad ciudadana, conformista y apática en ocasiones, nos impida ser parte de esa decisión que transformará la vida de próximas generaciones?


El Gobierno Estatal, más allá de su urgencia por generar empleos y progreso económico, tiene la obligación ética de transparentar los pormenores del impacto que tendrá la extracción del gas en la vida y en la naturaleza de los coahuilenses.


¿Son los voceros gubernamentales, parciales por obligación, la vía para cumplir tal objetivo? ¿Son los medios de comunicación, atravesados por intereses económicos y políticos, el vehículo para cumplir tal cometido?


¿A qué fuente de información pueden recurrir los coahuilenses?¿Podrían escuchar a los medioambientalistas y sus voces apocalípticas? ¿O a los académicos que dibujan modelos sobre la realidad desde sus cubículos?¿Qué peso tienen estas mentes especializadas en el “fracking”, en un contexto mediático que favorece la visión gubernamental?


Este panorama ilustra un Gobierno Estatal que avanza como aplanadora, sin escuchar las voces de los habitantes de los 17 municipios ubicados en la Cuenca de Burgos, o de los coahuilenses que viven en el resto del estado.


¿Por qué el Gobierno Estatal no se baja de su macho para impulsar un modelo de diálogo social entre todas las voces, que abreve de la inteligencia colectiva de los actores involucrados en la obtención del gas? ¿O acaso, pesa más la voz de los representantes del Grupo México y de AHMSA, que las voces de los campesinos que viven en los futuros campos de extracción?


¿Cómo aterrizar dicho modelo dialógico? Es crucial diseñar una metodología que tenga, como mínimo, tres características: Una, la vigilancia de organismos internacionales, ligados a la defensa de derechos humanos y del medio ambiente, para transparentar la convocatoria, el proceso y el resultadode la conversación social.


Dos, la participación en mesas de diálogo de representantes de Gobierno Estatal, gobiernos municipales, cámaras empresariales, instituciones educativas privadas y públicas, organizaciones de la sociedad civil, colegios de profesionistas, clubes de servicio, iglesias de todas las denominaciones y medios de comunicación.


Y tres, la educación masiva de los coahuilenses sobre los pros y contras delaextracción del gas para Coahuila.
Sin diálogo, con imposición; en CoahuilArabia, Rubén será recordado como “el Gobernador del Shalazo” no del progreso.


canekvin@prodigy.net.mx