Panóptico

“¿Un Bronco en Coahuila?”

I

Cabalga un “Bronco” por las praderas neoleonesas montado sobre un alazán tostado. Música de Ramón Ayala acompaña su galopar. Entre la polvareda que levanta, Ivonne, Fernando y Felipe de Jesús, polveados carraspean. 

Mientras las mujeres lo miran como “el vaquero Marlboro” e imaginan fantasías inconfesables; los hombres lo ven como “raza” en una carne asada con chelas, para juntos llorar la derrota del Tigres ante el Santos Laguna mañana sábado. 

Entre el terregal, sus enemigos le atizan con todo: Manufacturan encuestas falsas en su contra, excavan chismes malolientes de su pasado y hasta lo acusan de ser “un peligro para Nuevo León por ser un Hugo Chávez en potencia”. 

Sin detener el paso o voltear para abajo: El Bronco espeta a Felipe Calderón: “Eres un ebrio sin remedio”. Y aconseja a Mauricio Fernández, candidato panista a la Alcaldía de San Pedro Garza García: “Cuando declares no fumes de la verde”. Y la multitud enloquece. 

El Bronco avanza, mientras priístas y panistas se acalambran, incluidos los empresarios integrantes del llamado G-10 integrado por Alfa, Vitro, Visa, Cydsa, Femsa, Cemex, Gamesa, Banorte-Gruma, Pulsar y Conductores Monterrey.


II

¿Podría germinar otro Bronco en Coahuila? Muy difícil. La cultura política neoleonesa es diferente.

Al contrario de Coahuila, la mayor parte de la población de Nuevo León (4.09 millones) es urbana y vive en el Área Metropolitana de Monterrey.

En esos 12 municipios, como en la Gubernatura, la alternancia electoral ha sido una experiencia continua gracias al alto nivel de competencia entre partidos fuertes, en cuyo interior coexisten grupos políticos consolidados por décadas. 

Esto dificulta al Gobernador en turno controlar los destinos de su partido. Mientras existen medios de comunicación influyentes que fuera del control gubernamental también participan con un sesgo definido. El peso específico del llamado G-10 es indiscutible: Éste presiona, acota y limita al Gobernador, y busca imponer su voluntad en las contiendas electorales. 


III

¿Cuál de los candidatos priístas a la gubernatura se animaría en Coahuila a brincarse las trancas montado cual candidato independiente en su alazán tostado? En su sano juicio. Ninguno. 


canekvin@prodigy.net.mx