Panóptico

“Ahí viene Riquelme “El Bacheador”

Mientras inicio esta reflexión, me entero que Miguel Riquelme, en un despliegue de creatividad inédita, nombró la campaña “Ahí viene el Bacheador”.Su prudencia, empero, le hizo rechazar la petición de sus achichincles que le insistieron; “ándele Jefe, ante la fatal ausencia de ‘Chico Ché y la Crisis’, aproveche que viene Celso Piña para que le componga su canción, ‘Ahí viene Miguel el Bacheador’, a ritmo de vallenato lagunero”.¿Por qué Riquelme es un “bacheador”? En la Secretaría de Desarrollo Regional de La Laguna “bacheó” los desfiguros y excesos de su compadre Eduardo Olmos Castro. Cuando Diputado Federal “bacheó” las instrucciones de Rubén Moreira; y “bacheó” su introducción con la otrora Diputada Federal Carolina Viggiano Austria. Luego brincó a la Secretaría de Gobierno para “bachear” el vacío con profundo sentido metafísico, y desde ahí, en instante pletórico de luz forjó aquella memorable frase para los anales del cinismo político: “¿Y la megadeuda? No se preocupen, démosle vuelta a la página”. Su salto posterior fue a la Presidencia Municipal de Torreón donde, una vez más, le tocó “bachear” el carnaval mozambiqueño que su hermano del alma, Eduardo Olmos Castro, heredó a los torreonenses para intentar triturarles el alma.  Hoy como Alcalde, está intentando “bachear” su camino para llegar a la Gubernatura del Estado pero su naturaleza lo traiciona. Intolerante, un día acusa a los editorialistas de “guevones”; sin imaginar las epopéyicas dificultades que éstos enfrentan para escribir 2 mil 700 miserables caracteres cada semana, y ser incomprendidos por sus tres escasos lectores.Malhumorado, otra mañana acusa a la organización PC29, vigilante de la transparencia y rendición de cuentas, de “querer sangrar SIMAS”, cuando éste sangra corrupción e impunidad a borbotones. Su intolerancia y malhumor son comprensibles, porque, ¿quién ha conocido alguna vez, un “bacheador” que sea tolerante y de sonrisa fácil? En este caso, para tranquilizar sus ánimos, todos podemos exclamar: “Véngase mi “bacheador” para darle un abrazo gratuito en la Ruta Colón”.El problema de Miguel es su defensa a ultranza de la opacidad, y por ende de la impunidad. SIMAS es un clavo ardiente. La reciente licitación del alumbrado público es otro.¿Cómo otorgar, mediante proceso mañoso, la licitación a Construlita, con ventajas obvias respecto a otras compañías contendientes? ¿Sabrá nuestro “bacheador” que “para 2029, Construlita habrá recibido dos mil 190 millones del Ayuntamiento más otros 990 millones en “Derecho de Alumbrado Público”?¿Qué intereses oculta nuestro “bacheador”?  ¿Podrá “bachear” este escándalo? ¿Querrá intercambiarlo por abrazos gratuitos para confundirnos? O usted, amable lector, ¿lo quiere de Gobernador? 


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