Ciencia y Política

La verificación vehicular

Es un tema de salud pública.

La semana pasada hubo conflictos por la tenencia vehicular, porque impacta económicamente a los dueños de automóviles, y por supuesto pega más duro a los autos más caros, que por razones de lujo andan en nuestras maltrechas calles, para presumir el apego material, uno de los serios problemas de la sociedad contemporánea.

Pero la gente ha olvidado algo más importante que el pago de tenencia por el uso de un instrumento móvil, que muchas veces es de lujo y otras veces de trabajo; el olvido es la verificación vehicular, para evitar una parte de la contaminación ambiental, que es mucho más importante, porque es un problema de salud pública, ya que está bien documentado, digan lo que digan los comerciantes, que la contaminación ambiental proviene en gran parte de la emisión de los autotransportes; otra parte de las empresas y una mínima parte de las pedreras o contaminantes con partículas de terracería o polvo derivado de los vientos dominantes.

La verificación vehicular sería un antídoto contra el serio aumento que existe en casos de bronquitis, enfisema pulmonar y cáncer de colon, de laringe y otras enfermedades serias que sufren nuestros hijos por estar en contacto permanente con elementos químicos en la sangre, que predisponen a factores oxidativos generadores de trastornos genéticos que propician enfermedades serias.

Qué tontos somos, porque preferimos pelear por el uso de un vehículo y no pagar, porque es obligación del Estado, la verificación vehicular, que nos traerá salud a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros nietos. Pero así está la sociedad, llena de valores invertidos.