Ciencia y Política

Todos quieren ser gobernadores

“Ubíquense, por favor”.

El Nuevo León político actual me recuerda a los jardines de niños, en que los párvulos dicen que quieren ser presidentes y la maestra les explica que para lograr su objetivo tienen que estudiar mucho y ser buenos niños, pues sólo así tendrán la oportunidad.

Lo mismo parece suceder con nuestros precandidatos a la gubernatura del estado; que se están abriendo bruscamente como los capullos de flor en primavera y están comunicando sus ansias de ser considerados en la sucesión.

A muchos de estas personas se les olvida que el gobernar implica una enorme responsabilidad y que Nuevo León es un estado muy importante, con un acervo emprendedor y educativo excepcional y que para aspirar a gobernar la entidad se requieren muchas cualidades, entre ellas:

Hay que tener una preparación histórica nacional y regional, para encontrar la motivación y la identidad de nuestra cultura, por ejemplo saber ¿quién fue Valentín Canalizo? Por supuesto que se requiere haber estudiado dentro o fuera de las aulas, para tener un enorme potencial de conocimientos, porque Nuevo León tiene un auditorio enorme de universitarios con espíritu crítico que demandan calidad en las ideas y conceptos y no ejercicio práctico y frívolo del poder.

También es necesario saber algo de economía, ciencia, cultura y administración pública, tener visión de estado y experiencia en el ámbito federal, para no ver las próximas elecciones, sino las próximas generaciones. Además madurez para escuchar las críticas, en una entidad en donde la prensa es profundamente contestataria y de oficio antítesis del gobierno. También no hay que olvidar la honorabilidad y la pasión por servir y no sólo el interés del poder y del monetarismo derivado del mismo.

Con base en lo anterior y otras cualidades que son obvias, yo les pido a muchos de los precandidatos que se ubiquen en su justa dimensión y que se hagan un examen de conciencia, y que si están preparados con el perfil antes descrito, que se avienten a la fuente de los deseos y frustraciones, pero que sepan que no basta el carisma o la buena imagen o la bella figura, pues para gobernar se requiere mucho, mucho más…

luisetodd@yahoo.com