Ciencia y Política

La política de la salud

“Importantísima”.

 

México tiene un proyecto de salud adecuado, pero no está funcionando, porque le estorba la falta de cultura sanitaria, la pobreza y la falta de educación para la nutrición, razón por la que tiene los defectos de los grandes países, pero no las virtudes de muchos que escogieron comer poco, preocuparse por los demás y desarrollar proyectos de salud pública preventivos, no sólo curativos.

Si a esto se le agrega la falta de ciencia y tecnología propias y la necesidad de importar insumos que no tenemos en México, estamos viviendo una época de dependencia, en la que la obesidad, la diabetes y las enfermedades de la civilización, como son las del corazón, están anulando el postulado de salud para todos.

Actualmente estoy tratando temas no políticos, porque creo que la política es más de lo mismo en nuestro Estado y como es época de Navidad, en la que todos debemos perdonarnos los errores, es más prudente hacer caso omiso de la enfermedad crónica y maligna de la política mal encaminada, y sobre todo llena de debilidades humanas.

Creo que la bondad, la tolerancia, la compasión y el perdón son las virtudes que nos harán salir del cieno en el que nos hemos sumergido al calor de la enfermedad del poder. Cuando me refiero a la compasión, la defino como nuestra preocupación por los demás y la tolerancia, como lo pregona el Dalai Lama, y como nos enseñó el ser que nació para predicar esos valores: Jesucristo, quien dijo que debemos amarnos los unos a los otros, como única fórmula de supervivencia.