Ciencia y Política

Planetario Alfa: ¿en extinción?

¡Cómo añoro a los empresarios de antes!

Actualmente el Planetario Alfa está sujeto a presión, pues el Cabildo ya ha autorizado hacerlo olvidar su función original: la ciencia y la cultura. Este concepto está siendo atropellado por el desarrollo inmobiliario, la comercialización y todas las tropelías que nos ha traído la llamada vida moderna,  que ha olvidado los valores fundamentales en aras del dinero.

El suscrito añora a los antiguos empresarios que son historia emprendedora de nuestro estado; de entre ellos recuerdo con afecto a Camilo y Bernardo Garza Sada y a Diego Sada, que  impulsaron el desarrollo industrial de una floreciente empresa: Alfa, que era parte del proyecto general de industrialización y educación dedicada a la ciencia y a la tecnología, que diseñó don Eugenio Garza Sada, de lo cual los nuevoleoneses estábamos muy orgullosos.

Un descendiente de esa generación es Mauricio Fernández, que actualmente ocupa, por tercera ocasión, la alcaldía de San Pedro, de quien todos conocemos y admiramos sus virtudes y por supuesto le criticamos sus pequeños defectos, que a veces le hacen olvidar la genética social que le heredaron sus padres.

Tomando en cuenta que ese proyecto forma parte de su familia y para no involucrarse en intereses preconcebidos, el edil se abstuvo de votar; lo que no me parece bien es que haya permitido que el Cabildo, olvidando la esencia original de esa zona con arboledas, un foro cultural y científico, esté ahora siendo rodeada por los intereses de los nuevos empresarios, que sólo se dedican a tener más y no a dar algo, como sucedía con aquellos emprendedores.

Todo esto me causa una gran tristeza, porque los empresarios, no contentos con hacer de un municipio modelo un ejemplo desordenado, urbanísticamente antisocial y con una vialidad aplastante,  ahora van a atropellar las acciones culturales, y lo más serio es que eso les sea permitido por un alcalde que tiene una casa que es un museo, que ha querido donarla a la comunidad, pero ésta la ha rechazado por miopía intelectual.

Espero que los nuevos emprendedores de las empresas que fundaron sus ancestros,  recuerden un poco a sus padres, y reconozcan que no sólo el dinero produce bienestar, sino que el dar, como ha sido documentado y el compartir, son elementales para encontrar algo que estoy seguro todavía no tienen: la felicidad.

luisetodd@yahoo.com