Ciencia y Política

La plaga de las pedreras

“Salud vs comercio”.

 

En 1981, siendo yo secretario de Salud, me tocó convencer al entonces gobernador Martínez Domínguez, de movilizar una pedrera que estaba ubicada exactamente en el cerro sobre la colonia Vista Hermosa. Como todos sabemos, don Alfonso le daba prioridad a la política, pero en ese caso después de mostrarle unos estudios dijo: “Prefiero la salud que el comercio”, y la cambió de lugar.

Recientemente, en el Informe del gobernador se anunció la clausura temporal de las pedreras, mismas que han estado bajo asedio de diputados y de expertos que saben que las emisiones producto de las pedreras generan un alto índice de contaminación; después dijo que cumplieran la ley ambiental.

Como Monterrey es una de las ciudades más contaminadas de América Latina, es necesario poner en la balanza: por un lado, los gastos de transportación, que se incrementan, y por el otro, la salud pública, pues en ciertas épocas del año, el área cosmopolita de Monterrey se convierte en una polvareda, que agregada a la contaminación industrial y de los autos, propician el serio problema de salud que representan las enfermedades derivadas de la contaminación ambiental.

El gobernador anunció la clausura en forma muy radical, pero luego lo atenuó diciendo que iba a exigir que se aplicaran a las pedreras las medidas conducentes; esto es muy difícil y seguramente requerirá más inversiones. Sería más sencillo alejarlas de la ciudad, aunque cueste más a las industrias y comercializadoras que tienen que entender que la salud es primero.