Ciencia y Política

Una nueva unidad renal

Felicito al doctor Santos Guzmán

Me enteré casualmente que se inaugura una nueva unidad renal del Hospital Universitario, que llevará el nombre de Roberto González Barrera, en memoria de mi buen amigo, el fundador de Gruma y Banorte. Me invadió una gran alegría y una melancolía porque:

En 1964 me tocó inaugurar la unidad renal del hospital y comprar un riñón artificial, que fue el primero que dio servicio en el país. Ese hecho representaba salvar la vida de seres humanos que antes morían inexorablemente.

Actualmente, según observé, la unidad renal se moderniza y contará con 50 aparatos, lo cual es un avance para los programas de diálisis crónica en pacientes que sobreviven gracias a ese instrumento que inventó el doctor Kolf. A partir de allí traté siempre de conseguir recursos para ampliar ese departamento y lo logré parcialmente. De ahí mi enorme bienestar histórico individual cuando observo esa construcción que lleva mi memoria a la época en donde también fuimos pioneros del primer trasplante en 1967.

Con esa obra se demuestra la calidad humana que caracteriza al director, doctor Guzmán, cuya unidad dirige el doctor Jesús Valdez, que fue mi alumno. No fue requerida mi presencia a la inauguración,  seguramente por un olvido, pero eso no tiene importancia, pues lo valioso es que ahora sí se tiene un servicio que beneficiará a cientos de pacientes con padecimientos renales.

El hospital ha sido mi casa toda mi vida profesional e igual sucedió con la resonancia magnética nuclear, de la que fui pionero, me han dado la satisfacción del deber cumplido.