Ciencia y Política

El narcotráfico: culpas compartidas

“Causología del problema.”


Cuando fui embajador y miembro del Comité de Ética de la Unesco, en 1992, conocí a varios premios Nobel; uno de ellos, Francis Crick, de los descubridores del DNA, me impresionó gratamente cuando me dijo que estaba estudiando la bioquímica del comportamiento humano, y agregó que el siglo XXI estaría caracterizado por ansiedad y depresión, debido a la falta de valores existenciales, y que todo eso causaría adicciones. Fue profético en sus pronósticos.

Me refiero a que en la actualidad, en nuestro país existe un crimen organizado y un tráfico de drogas muy intenso, y muchos jóvenes se están conduciendo por ese camino, porque no están satisfechos con la vida que llevan y no tienen valores morales en qué apoyarse.

Todo eso está siendo aprovechado por el dios del comercio, porque según información, los crímenes han subido de 8 por 100 mil habitantes a 22, y la producción de drogas se ha incrementado en los países que las siembran y en otras áreas como el juego, el alcohol y el cigarro.

Por supuesto que esa es una causa y las organizaciones criminales han estado muy bien administradas por los grandes jefes de esos cárteles que obtienen recursos económicos fáciles, pero también son culpables los países consumidores, como USA, que son la atracción de quienes comercializan con las adicciones. Existe además un informe muy serio sobre el tráfico ilegal de armas que calcula que entre 2010 y 2012, 253 mil armas han cruzado la frontera en forma ilegal y que solo 33 mil han sido decomisadas.

El informe adjudica esa necesidad de posesión a las leyes restrictivas de Obama, pero ahora con la liberación, el consumo va a aumentar considerablemente, con el riesgo de mayor comercialización y sobre todo de mayor tentación, lo que se demuestra con las muertes por sobredosis de heroína.

En México la venta legal, supervisada por la Secretaría de la Defensa Nacional, llegó solo a 10 mil armas, lo que quiere decir que la mayoría de ellas pasa como contrabando. Señalo lo anterior porque si se quiere resolver este problema es necesario ir a las causas, que son la ansiedad, producto de la falta de valores y  la restricción en la venta de armas.

O sea, lo que debiera hacer Trump es un muro para detener el flujo de armas y de sustancias, o como se hizo en Canadá, para impedir lo ilegal, que alimenta lo comercial. Así, todo nos lleva a coincidir con Tolstoi, en que la fuente de todos los males es el dinero.

luisetodd@yahoo.com