Ciencia y Política

La unidad nacional

“Solos estaremos peor que acompañados”.

El año actual va a ser muy difícil desde el punto de vista económico y político para el país, tanto en lo interno, por la falta de confianza en las instituciones y en los partidos, como por la política exterior norteamericana que se presenta compleja, agresiva y nos quiere usar como ejemplo internacional del poderío de un personaje que obviamente su única defensa es la ignorancia del sistema económico mundial.

Los mexicanos estamos desunidos porque no creemos en el Presidente de la República, porque las encuestas sobre él son muy bajas, ni en los partidos políticos y menos en aquellos que se asocian por intereses del poder exclusivamente, olvidando el concepto de patria; las autoridades estatales están muy debilitadas por tantos personajes que están en el entredicho jurídico de si existió corrupción durante su periodo, me refiero al PRI y al PAN, y tampoco tenemos confianza en las autoridades municipales, porque vemos demasiadas luchas de poder y  fragilidad en la seguridad municipal.

Para acabarla de empeorar, la situación de violencia no ha mejorado y la inseguridad es parte del proceso natural el año actual, dado que el crimen organizado sigue trabajando; no hay una política muy clara para combatirlo y porque al disminuir los requerimientos legales americanos para el consumo de la mariguana, obviamente  aumentará la producción nacional y continuará el tráfico de armas que proviene de EU y que es parte de nuestra violencia cotidiana.

Por esas y muchas otras razones, requerimos de un liderazgo auténtico, como debiera ser el del Presidente de la República, que tiene un buen pensamiento lógico y está trabajando diplomáticamente en el tema de EU, pero si no es auténtico y no creemos en la Presidencia o en las instituciones, tenemos que inventar la confianza para regresar a México a los cauces de unidad que nos permitan enfrentar la serie de trastornos económicos que probablemente surgirá con la llegada de Trump al poder y por los cambios que habrá en Europa y en la política oriental, principalmente en China.

Es entonces momento para olvidar diferencias, agravios, dejar de cuestionarnos unos a otros y darle fuerza al liderazgo del Presidente, de los gobernadores y de los alcaldes, para que juntos, con las universidades y con todo el sistema de educación superior, podamos absorber ideológica y prácticamente la tormenta que se avecina este año.

Esa es mi profunda y seria recomendación.

luisetodd@yahoo.com