Ciencia y Política

La mariguana: legalización y control

El alcohol es más dañino
(Lancet)


Hace 20 años escuché a mi amigo Carlos Fuentes decir: "Hay que legalizar la mariguana y tratar a los adictos como enfermos". Posteriormente publiqué dos libros sobre las Adicciones: Enfermedades del siglo XXI, mismos que fueron comentados por el doctor Ramón de la Fuente, quien al igual que el suscrito insistíamos que para bajar el narcotráfico había que legalizar y controlar el uso de esta hierba.

Posteriormente nuestros argumentos fueron reforzados por una publicación de la famosa revista médica inglesa The Lancet, en la que estudiaban los efectos sociales, médicos, familiares y todos los laterales, producto de las diferentes drogas que generan adicción. En este trabajo se documentó que desde el punto de vista médico, el cigarro es la peor adicción, pero desde el punto de vista integral, el alcohol es la droga más dañina.

Recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó que cuatro personajes que se habían amparado, podían cultivarla y por supuesto utilizarla con fines lúdicos. De inmediato el Presidente reaccionó políticamente y dijo que no estaba de acuerdo en la legalización. Los diputados también reaccionaron diciendo que les dejarán participar, con su ignorancia, en ese debate.

Con estos antecedentes quiero dar mi modesta opinión que incluye mi experiencia médica, política y social y que señala que desde la época del filósofo inglés John Stuart Mill, que señaló que cada quien podía hacer con su cuerpo lo que quisiera, siempre que no afectara a los demás, hay un argumento para defender este tema. Posteriormente la presencia del narcotráfico y de actitud de prohibición que genera violencia, así como los datos médicos antes descritos, nos obligan a reforzar estos argumentos que ya se han discutido en otros países y que sólo requieren dos hipótesis para su defensa:

La primera es que si bien a largo plazo es dañina, su efecto es menos tóxico que el del alcohol y que la mariguana es el principal mercado de estupefacientes ilegales en la actualidad, la segunda es que si se trata a los adictos como enfermos y se ejerce un estricto control sobre la venta, se restringiría mucho el efecto nocivo y se podrían realizar programas de prevención.


luisetodd@yahoo.com