Ciencia y Política

La Ley de Participación Ciudadana

Fortalezas y debilidades

Hace tiempo escuché al ex presidente Clinton explicar cómo apoyó un préstamo para México en la crisis financiera del 94, en contra de los republicanos, los demócratas y las encuestas. Allí señaló que las mayorías no siempre tienen la razón, pues su decisión fue la correcta. Esa misma frase la señaló en su tiempo Winston Churchill.

Lo anterior en relación a la Ley de Participación Ciudadana, que tiene fortalezas, como son: la supervisión de las acciones del gobierno y la posibilidad de revocar el mandato, así como las decisiones del Ejecutivo a través del plebiscito; se podrán supervisar mejor las finanzas y evitar las decisiones unipersonales.

Pero también tiene debilidades, como la inestabilidad permanente del gobierno y la intromisión de los sectores políticamente involucrados, con el problema de que la amenaza de la revocación hará que los gobernantes quieran quedar bien con todo el mundo y no con la verdad, al margen de que administrativamente será un lío conseguir un millón de firmas para revocarle al gobernador su mandato.

En síntesis, yo creo en la participación ciudadana, pero también creo en la democracia representativa, en la que uno vota, escoge y luego da confianza.

luisetodd@yahoo.com