Ciencia y Política

La ciencia en la seguridad

Combatir la inseguridad con el método, no con los caprichos.

Estoy muy preocupado por los índices de inseguridad, que están regresando a la época en la que campeó el miedo y la angustia. Por lo anterior exhorto a utilizar el método de la ciencia y sugiero un mando único,  pues un general puede ganar o perder una batalla, pero dos siempre la van a perder; por eso debe existir un solo mando.

En el método científico es imperativo utilizar la planeación, dándole alta prioridad presupuestal a la única función real que el Estado debe conservar, según Rousseau, que es la seguridad. Esta planeación tiene que integrar la prevención, la organización administrativa, la recuperación del tejido social, destruido por la pobreza y la ignorancia, así como la administración, la organización y la voluntad política. Sirva de ejemplo el actuar del doctor Gerardo Palacios, que cuando dirigió la Universidad de Ciencias de la Seguridad mostró un enfoque científico.

Dentro de los factores de la prevención es necesario tomar en cuenta las áreas rojas, en las que la marginación, la pobreza y ser jóvenes ninis predisponen a la violencia, y ahí la educación masiva y la incorporación de becas de trabajo y de estudio para los jóvenes son necesarias para crear dentro de esos focos peligrosos una nueva cultura.

El método científico debe incluir la nueva tecnología, que permite las imágenes a tiempo real y a distancia, para que la Policía única esté informada adecuadamente, con preparación educativa en las áreas de inteligencia preventiva y de acción inmediata, mismas que debe ejercer el Estado, y no distribuir ese poder de decisión en los municipios, para no diluir el efecto y evitar la duplicidad y los celos políticos.

No se trata de una guerra, sino de prevención y de acción inmediata, así como de equipamiento y de armas indispensables para hacer frente no sólo al narcotráfico, que es un gran negocio, sino a la tentación de que la maldad y la agresión son valores por encima de la paz y la dignidad. Ojalá el gobierno aproveche los medios de comunicación para impedir la apología del delito y también las redes sociales, no sólo para presumir logros, sino para generar una cultura conductista de lo que yo llamo derecho moral social.

luisetodd@yahoo.com