Ciencia y Política

La guerra cibernética

Estamos cerca de ella”.


Aunque no lo queramos creer, pienso que pronto habrá una guerra cibernética, y las computadoras, que han sido tan útiles para el ser humano, serán utilizadas como armas de destrucción masiva. Esto no es una fantasía, pues algunos científicos prominentes ya lo están pronosticando, y será tan sangrienta, en términos de destrucción de voluntades y de seres humanos, como fueron la Primera y Segunda Guerras Mundiales.

En ese tenor, la muerte no representará solo la pérdida de la vida sino también de la conciencia y de las buenas costumbres, por lo que pronto habrá un tipo de muerte distinto, y aunque no se parecerá a la guerra biológica, tendrá también repercusiones económicas y sociales, como las tuvieron las guerras anteriores, es decir, habrá nuevos instrumentos y venenos que contaminarán la especie y provocarán enfermedades muy serias y muy cruentas.

No quiero ser alarmista sino más bien realista, adaptado a la época contemporánea, en que las armas que antes sirvieron para la cacería y la supervivencia ahora están hechas, en una buena parte, para matar seres humanos, y desde el punto de vista económico, aumentan la pobreza y las muertes por desnutrición, causando pestes y flagelos en la civilización.

Ojalá esté equivocado y la Divinidad nos salve, impidiendo que nuestra especie se destruya; pero si no lo estoy, los instrumentos que una vez sirvieron como entes benéficos para el progreso, ahora estarán destinados y serán utilizados en un sinnúmero de hechos, que como una bomba atómica se podrán diseminar y generar serios procesos de destrucción y de muerte, que serán diferentes pero no dejarán de ser mortíferos, dañinos y crueles.

Reitero mi esperanza de que la cibernética sea benéfica, pero como tengo el temor de que no todo en la vida tiende a la bondad sino a la maldad y a la destrucción, como sucedió en los conflictos mundiales previos y como pasó en la destrucción atómica de dos ciudades de Japón: Hiroshima y Nagasaki, que inocentemente fueron destruidas por la tecnología, espero que sobre la frivolidad de la cibernética triunfe el humanismo, el espíritu mismo.

luisetodd@yahoo.com