Ciencia y Política

El futbol y los debates

“No siempre gana el mejor, sino el que mete los goles.”

 

El día de hoy se celebra el último debate entre Trump y Hillary Clinton. Este tema no lo he querido tratar, porque editorialistas muy buenos, que escriben en este periódico, lo han hecho con propiedad; pero ahora sí quiero manifestar algo que he aprendido.

Los debates se hicieron populares con Nixon y Kennedy; este último ganó por su enorme carisma, aunque Nixon era mejor político, sin duda alguna. Posteriormente empezaron a formar parte de la costumbre electoral en EU y ahora tienen una enorme trascendencia, porque la democracia verbal parece influir más que la verdad cerebral. Basta como ejemplos el Brexit, Colombia, Venezuela, etcétera.

Lo anterior sería como en el caso del juego Pachuca-Monterrey por el campeonato, que ganó el peor, igual puede suceder ahora, pues el ratonero de Trump puede ganar el debate con insultos y así convencer a los ignorantes e indecisos.

Yo sé que Hillary no es la candidata ideal, pero como su esposo nos ayudó en un momento de crisis, esta dama es lo menos malo; ojalá los hispanos en EU así lo valoren y yo le pongo velas a la Virgen de Guadalupe para que no gane Trump;  pero lo que más me preocupa es que el 40% de los electores en el país más poderoso del mundo estén de acuerdo con ese candidato, lo que quiere decir que tienen instintos fascistas, fundamentalistas y discriminatorios. Esperemos que los Pilgrims religiosos, que fundaron los EU en Nueva Inglaterra, resuciten y suceda lo mejor para ese gran país que tiene lo mejor y lo peor.