Ciencia y Política

La Federación retrasa nuestro financiamiento

Esto es muy preocupante.

Según la crónicas, Nuevo León sólo ha recibido el 30% de las aportaciones federales, lo que explica la tremenda anemia monetaria que sufren las secretarías y que invade a la UANL y a su hospital, dificultándoles cumplir sus funciones. Todo eso sucede a pesar de que tenemos un tesorero de lujo, Carlos Garza, que no se mete en los pleitos liliputienses de enanos políticos que no entienden su trascendencia y le impiden al gobernador tomar decisiones.

Estoy consciente de que es necesario reducir algunos presupuestos, pero se están golpeando las partes nobles de la sociedad y no los excesos ni los lujos de los burócratas.

No obstante, la burocracia, que se nos prometió se iba a reducir, sólo se cambió de camiseta, pues son los mismos números, y a nivel federal continúan los gastos ostentosos, como automóviles blindados en exceso y personal administrativo oficioso. Además, me invade el temor de que el Gobierno Federal no vea con buenos ojos a un Gobierno independiente, y que por eso nos están estrangulando en áreas tan sensibles como la seguridad.

Es probable que se diga que estoy paranoico, pero siempre tiendo a hacer diagnósticos con método científico y conforme a los hechos, y la caída presupuestal y el retraso en las participaciones federales son síntomas de la grave enfermedad que representa el egocentrismo centralista, y de que se olvidan que México no es una ciudad, ni un estado, sino que somos un país.