Ciencia y Política

La evaluación del magisterio

No se vayan con la “finta”, sí se va a realizar.

 

Aunque yo no estoy de acuerdo con evaluar a los maestros sin previa capacitación y sin crear un nuevo sistema universitario de educación normal, y tampoco creo en la evaluación masificada, sino en la individualizada en donde cada quien se compara con sí mismo, coincido en que la reforma educativa, que incluye este proceso, es un avance.

Esta introducción tiene por objeto señalar, y estoy casi seguro, que el Gobierno Federal suspendió la evaluación como una estrategia política, que genera una finta, o sea un amago para engañar al contrario. Lo anterior generó, primero, una reacción masiva de apoyo a la reforma educativa y en desacuerdo por el movimiento magisterial esquizofrénico del CNTE en Oaxaca y Michoacán.

Esto permitirá al Gobierno justificar cualquier acción para poner en orden un sistema, que debe estar al margen, por la importancia del conocimiento, de los procesos políticos circunstanciales del poder. Además, haberla suspendido hace que ninguna manifestación en protesta por el proceso electoral, que se celebrará este 7 de junio, tan importante para el país, se justifique.

En síntesis, no hay que perder la confianza en que el Gobierno Federal va a cumplir los postulados constitucionales de la reforma educativa y que lo hará de la mano de la mayoría participativa de la comunidad nacional que exige, con pleno derecho, que la educación sea el factor prioritario en un país, con las características del nuestro.

Ratificamos nuestro concepto que sólo a través de la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación y no de las políticas partidistas, se podrá hacer que México entre al mundo global de la sociedad del conocimiento y resuelva sus problemas estructurales básicos, que afectan a la mayoría de los mexicanos.

luisetodd@yahoo.com