Ciencia y Política

La época de las mentiras

Me refiero a la política y a las redes sociales.”


La reciente edición de la prestigiada revista Scientific American Mind incluye un estudio sobre lo que ellos llaman “el lado oscuro del cerebro” y la información desvirtuada y no veraz, que caracteriza la época actual,  que protagonizan los políticos, en particular y la sociedad en general, convierte el mundo en un baile de máscaras.

Ese artículo señala que el cerebro tiene un lado oscuro que le impide ver con objetividad la verdad, y de esa manera, la mentira se refugia, como parte de su naturaleza, que a veces es el no aceptar la realidad y defenderse, y utiliza la simulación como un acto de autoprotección.

Ese  documento se basa en investigaciones en neurociencias de científicos de las mejores universidades del mundo y se apoya en publicaciones francesas, norteamericanas, israelitas, inglesas y canadienses, que muestran que la mentira ha hecho presa de la sociedad y ha impactado tanto la política como los negocios y la vida cotidiana.

Los autores señalan algunos ejemplos de mentiras difundidas y convertidas en verdad, como el caso de Donald Trump, que dentro de sus múltiples manifestaciones señaló que en su toma de posesión había reunido más gente que ningún otro presidente norteamericano, lo que se contradice con la realidad.

Como ejemplo mundial, los autores mencionan el caso Brexit, y demuestran la falacia política que condujo a esa decisión, dañina para la comunidad del Reino Unido.

Cuando los investigadores profundizan, utilizando la resonancia magnética nuclear funcional, se dan cuenta de que el cerebro tiene áreas para la objetividad y zonas prefrontales, que en un acto de protección personal, falsean la verdad y la convierten inconscientemente en una mentira.

Esto se magnifica con el conductismo reflexológico que producen los medios de comunicación y principalmente las redes sociales, que repiten mentiras hasta hacerlas parecer verdades, dado que el cerebro, para proteger la autoestima, las registra y tiende a creerlas y después las difunde como si fueran ciertas.

Esas investigaciones demuestran que es importante generar un sistema de educación e información comunitaria que muestre las ventajas de reconocer con realismo la verdad y no seguir con ese juego, que en las áreas política y social, impacta y deforma los altos valores del comportamiento humano que la educación enseña y que la comunicación actual y la transculturización deforman, haciendo que vivamos en un mundo subjetivo e irreal.

DESCARTES: “Pienso, luego existo”… El cerebro protege nuestro egoísmo, a veces.

luisetodd@yahoo.com