Ciencia y Política

Hacia una educación de calidad

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo

Benjamin Franklin

 

Con mucho gusto recientemente los mexicanos recibimos, por voz del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, la noticia de que el Gobierno Federal aplicará en todo el país la evaluación de los docentes, dejando atrás el anuncio de su suspensión que previamente se hizo sin explicaciones técnicas, jurídicas o de cualquier otra índole.

Con esto regresamos al proyecto educativo caracterizado por cambios constitucionales y por normas laborales, con énfasis en la evaluación magisterial, reconociendo siempre que el maestro es el núcleo fundamental del proceso educativo.

Ahora apremia una Reforma Educativa Integral, académica y con un modelo bien definido que permita la modernización del sistema educativo nacional, para recuperar el tiempo perdido y atenuar la falta de equidad y de justicia social, que se ejemplifica con 33 millones de mexicanos, jóvenes y adultos, que tienen analfabetismo funcional parcial, por no haber terminado la secundaria, o con 15 millones de nuestros hermanos nacionales que no han podido terminar la preparatoria.

Es decir, una educación de calidad de los aprendizajes, en el marco de la diversidad cultural de nuestro país y de las aptitudes de cada persona, que propicie el desarrollo de competencias para la vida y que forme individuos con iniciativa para su desarrollo personal y social, lo que implica también un conocimiento útil para el desarrollo democrático, la justicia y el crecimiento con equidad.

Sólo así lograremos romper el círculo vicioso de ignorancia y pobreza, y podremos incorporar a ese grupo de mexicanos, con éxito, al proceso productivo y con ello al desarrollo de nuestro país.

luisetodd@yahoo.com