Ciencia y Política

Academia y sector público

Manuel de la O: ejemplo congruente


En fechas recientes se ha criticado a la doctora Esthela Gutiérrez, a la doctora Luz Natalia Berrún y ahora al doctor Manuel de la O, por ocupar puestos docentes en la UANL. Por supuesto que no debe haber dualidad administrativa; sin embargo, la docencia y la academia ayudan a la función pública y por eso está perfectamente establecido en la ley.

Esto me recuerda nuestra tesis fundamental de que mientras la ciencia se acerque más a la política la hará más reproducible y menos temperamental, y cuando el método científico de estos personajes esté inserto en el sector público todos salimos ganando.

Lo aquí mencionado puede ampliarse a la mayoría de los funcionarios, que tomando en cuenta que los puestos públicos son transitorios, nunca dejan totalmente su ejercicio profesional, asegurando su estabilidad futura.

Agrego este comentario: el doctor Manuel de la O, a quien conocí desde que yo era profesor de la Facultad de Medicina, es un excelente médico y un pediatra muy sensible, y encauza una lucha para evitar que el uso de la libertad de fumar lesione la libertad de otros de no enfermarse.

Me refiero a las encuestas que actualmente se hacen para contestar una verdad que ya está resuelta; hablo del cigarro, la adicción más maligna, desde el punto de vista médico, y por eso, en todas partes del mundo se reglamenta.


luisetodd@yahoo.com