Ciencia y Política

La cultura: alimento del espíritu

Espero que el Conarte se oxigene


No conozco bien al nuevo presidente del Conarte, M.C. Ricardo Marcos, pero me entusiasma saber que ama la música, pues como dijo Beethoven: ella es el idioma de Dios. Esta inspiración debe darle al directivo la mística para que la cultura en Nuevo León se oxigene de las viejas lacras que le heredó uno de los responsables previos, que se dedicó a la política del poder.

Hablo de este tema porque en el gobierno de Jorge Treviño, siendo el que esto escribe secretario de Educación y Cultura, se creó el Instituto de la Cultura de Nuevo León, para promover en forma institucional el espíritu creativo, sensible, bello y espiritual que el arte representa en todas sus manifestaciones, y me tocó sugerirle al gobernador nombrar al gran maestro Raúl Rangel Frías como director del mismo, y a mi esposa como secretaria Ejecutiva, sin sueldo, de ese organismo.

En esa forma se pudo aglutinar a la mayoría de los prohombres creadores de la entidad, dando un salto a la difusión del arte e ingresamos al boom cultural que el estado le debe originalmente a don Raúl desde que fue rector, en la década de los 50, e inició la explosión cultural que tuvo Nuevo León. Yo compartí ese ejemplo creando el Instituto que aglutinó la cultura y dirigió el mismo maestro.

Posteriormente, el gobernador Sócrates Rizzo le cambió el nombre al organismo y creó el Conarte, idea que prosiguió los objetivos del Instituto, y que tiene un grado de autonomía necesario para albergar la libertad, que es la base fundamental de la creatividad, para impedir la influencia política y nociva del poder espurio que caracteriza esa debilidad del quehacer humano.

En la actualidad se ha creado a nivel federal una Secretaría, que es un absurdo, porque la cultura no requiere burocracia, y en Nuevo León inicia un personaje fresco, que tendrá que aprender a cuidarse de los grillos, aparentemente críticos o creadores, pero que son políticos y que espero no estorben lo que el presidente tiene que consolidar, que es: ser en Nuevo León un equilibrio entre la fuerza material del empresario y la enfermedad de la política, para así salvar la belleza del arte, que como lo señalé hace muchos años, es para mí, junto con la ciencia, pilar fundamental de la civilización.


luisetodd@yahoo.com