Ciencia y Política

Sobre los Comités Anticorrupción

“¿Por qué nadie quiere apuntarse?”


El Congreso del Estado aprobó la creación de un comité de acompañamiento de la Comisión Anticorrupción y un comité de selección, para que ellos propongan los candidatos a la Fiscalía General Anticorrupción y la especializada en delitos electorales. Todo eso me parece muy bien, porque el sistema estatal actual contra la corrupción funciona en forma muy irregular y sin objetivos concretos ni estructura orgánica adecuada, generándose muchas dudas sobre su eficacia.

Sin embargo, en forma increíble, todos los elementos de participación ciudadana que tanto han insistido en esta temática no han respondido al llamado del Congreso para inscribirse y formar parte de ese programa, que se antoja necesario en esta época en la que la corrupción se ha descarado en muchas partes del país hasta llegar al grado de la insolencia y la impunidad manifiesta.

Además, llama mucho la atención que los que se denominan representantes de la sociedad civil y que durante años y años se han distinguido por sus críticas permanentes, reactivas y contestatarias al Gobierno, no han hecho acto de presencia, a pesar de las facilidades que el Congreso les está otorgando.

Aunque estos denominados representantes de la sociedad civil no representan realmente a toda la sociedad sino fundamentalmente a los intereses empresariales, pues dentro de sus organismos no existen obreros, profesionales, clases medias y menos aún campesinos o universitarios, se han adjudicado ese título y durante años han participado en forma crítica y amarga,  atacando casi todas las acciones del Gobierno, sin presentar propuestas o apoyar los proyectos gubernamentales valiosos, que sí han existido. Un garbanzo de a libra es la actitud de Carlos Salazar Lomelí, quien siempre ha colaborado de forma positiva dentro del sistema de democracia solidaria y participativa.

Con base en estas consideraciones, los exhorto a que esos comités sean cuidadosamente filtrados en el Congreso local, para que sus integrantes sean personas verdaderamente con libertad e idoneidad, que aseguren que los futuros  fiscales tengan libertad de acción, juicio profesional adecuado, una historia de comprensión y presencia activa en las actividades sociales, a las que el Gobierno debe dar alta prioridad.

DESCARTES : Pienso, luego existo… La sociedad civil somos todos, no solo un grupo determinado. Buen juicio y seguimos caminando.

luisetodd@yahoo.com