Ciencia y Política

Para combatir el acoso escolar

La reciente muerte de Alejandro Méndez Ramírez, niño de 12 años de edad, agredido por sus compañeros de una escuela secundaria de Ciudad Victoria y otros casos de acoso escolar, nos hablan de la seriedad y magnitud de este problema y de la necesidad de atenderlo diseñando acciones, no sólo en los planteles educativos, sino en la sociedad en general.

Se sabe que los acosadores, en gran mayoría de los casos, al amedrentar o someter a las víctimas satisfacen una necesidad de dominar o agredir y paralelamente buscan la atención y el reconocimiento de los demás, que normalmente no tienen en sus familias y cuando son detectados acusan a la víctima de ser un niño difícil, insociable y con espíritu de superioridad, es decir, merecedor del hostigamiento.

De ahí la importancia de combatir este maltrato físico, psicológico o verbal, no sólo en los patios y en las entradas y salidas de las escuelas primarias o secundarias, sino en el entorno familiar de los alumnos, promoviendo valores, actitudes y comportamientos que los lleve al respeto, la paz, la armonía y la solidaridad. Sin olvidarnos de las agresiones que pueden presentarse en la web, dentro de las redes sociales.

Esto, porque la violencia dentro del hogar no sólo destruye la armonía, la solidaridad y el amor, sino que facilita la agresividad y posibilita conductas delictivas. Algunas encuestas nos dicen que tres de cada diez acosadores en la escuela se convierten en delincuentes.

Para combatir este abuso proponemos  una movilización general de la sociedad, a través de la radio, la televisión y las redes sociales, donde participen padres de familia, maestros, profesionistas, artistas, deportistas y estudiantes, difundiendo mensajes de respeto y convivencia pacífica; tanto a los acosados, como a los agresores.

De esta manera tal vez podamos deslegitimar la violencia y con ello reducir los niveles de acoso escolar. Recordemos que la educación inicia desde la casa y la conducta de nuestros hijos es el vivo reflejo de lo que ven en sus padres y en su hogar. Dediquemos entonces un poco de tiempo para analizar cualquier comportamiento extraño o inusual en nuestros hijos, sobre todo dialogando con ellos.

luisetodd@yahoo.com