Ciencia y Política

Homosexualidad: defecto o enfermedad

Nueva propuesta en el Congreso.

En la mayoría de los países del mundo se reconoce el casamiento llamado gay. Yo coincido en esto por razón de obligaciones legales, pero jamás aceptaría la adopción de hijos por ellos.

Afirmo lo que el DSM 5, manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadunidense de Psiquiatría y referente internacional para esos profesionales, dice: que no es un vicio o perversión, simplemente es una diferencia anormal biológica y social que se inicia en la adolescencia y se manifiesta por factores hormonales y sociales.

Lo que creo es que la diferencia de objeto sexual cambia la actitud y los puestos públicos específicos no deben ser influenciados por reacciones hormonales adoptadas o de origen.

Bien porque se casen y se beneficien de la estabilidad legal que proporciona el matrimonio; mal por querer tener hijos, y cuidado con los políticos o administrativos que quieran ocupar puestos públicos, pues existe el riesgo, en algunos de ellos, de que los estrógenos los dominen.

Dios creó al hombre y luego a la mujer, ambos muy importantes, pero somos diferentes, y por supuesto los homosexuales también. ¡Viva la diferencia!

luisetodd@yahoo.com