Ciencia y Política

El arte y ciencia del futbol

Pan y circo, decían los romanos.


Yo soy un aficionado el futbol y fui fundador de los Tigres de Primera División. Además de campeón con ellos en tres ocasiones, y siempre me he preguntado ¿por qué me gusta este deporte? Y he encontrado la siguiente respuesta que quiero compartir.

Tal parece que el balón rodante representa simbólicamente la vida misma, ya que requiere individuo y su creatividad, equipo y la solidaridad, arte en las jugadas con bella plasticidad y ciencia en su planeación y técnica en su operatividad. Además como en la vida, no siempre gana el mejor, sino el que mete los goles.

La semana que entra se inicia un nuevo torneo mundial de este deporte, que está contaminado por el capitalismo salvaje que caracteriza el liberalismo económico y la época del comercio fenicio y del olvido helénico. Los precios de las cartas de los jugadores arriba de 100 millones euros, contrasta con el inicio romántico del deporte en donde la pasión y la entrega generosa, desbordaba el ritual convencional y tecnocrático del mundo financiero.

Sin embargo, el futbol también cumple una función política y social, igual que el circo romano que divertía con crueldad a los habitantes de la antigua metrópoli latina y así se olvidaban de sus penurias y de los errores de sus gobernantes, quienes con un poco de pan y circo lograban sobrevivir y emerger de sus propios vicios.

Por supuesto que en México necesitamos este tema lúdico para olvidarnos del pobre crecimiento económico, de la falta de operatividad de las reformas que, con buena fe, preconizó el presidente Enrique Peña Nieto; viendo la televisión podemos quizás dejar de tener hambre y sed de justicia social y de no recordar que hay más de 50 millones de mexicanos en la pobreza y que 33 millones no terminaron la secundaria y no saben qué hacer con su vida.

¡Bienvenido el circo! Esperamos que algún día también llegue el pan y no me refiero al partido político, sino al alimento físico y espiritual que requiere un país que percibo tiene un síndrome de aburrimiento social.

luisetodd@yahoo.com