Ciencia y Política

Viernes Santo

Día de reflexión


Los animales evitan el sufrimiento en forma instintiva; en cambio, los seres humanos tenemos siempre una dicotomía entre el instinto de supervivencia física y el del espíritu, que obliga a razonar, amar y poder sacrificar algo por otro ser humano, que se ejemplifica con los múltiples casos en los que el padre o madre sacrifican su vida sin pensarlo mucho, para que sobrevivan sus hijos.

Dar, sacrificar y amar son también símbolos de efecto individual y social, y eso no es sólo abstracción filosófica, estudios realizados en la Universidad de Harvard señalan que para ser feliz hay que tener buenos padres que nos den una opción genética, perdonar, servir a los demás y no preocuparse por el tener, que propicia ambición, orgullo y genera actitudes miserables.

Es difícil integrar el pensamiento científico puro con la mística de la religión, pero si logramos ingresar al mundo del Verbo hecho Cristo y ver en su sufrir el ejemplo de dar, de perdonar y la poca importancia que le daba a lo material, se puede percibir extrasensorialmente su presencia, y aunque no se demuestre científicamente su filosofía, descrita en la Biblia, se puede hacer coincidir el alma que Platón describió con la esperanza de la inmortalidad. 


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