Ciencia y Política

Reflexiones de un maestro

Síntesis de un escrito de Ismael Vidales

El maestro en tiempos de cólera; no me refiero a García Márquez, sino al odio que desde la irrupción de la pedagogía empresarial en la educación han venido fabricando el Estado y los medios en contra del magisterio, y ese alud de lodo desembocó sobre los maestros, con el nombre de reforma educativa.

Y me pregunto: ¿Por qué esa campaña de desprecio, mientras se pregona a los cuatro vientos el respeto a los derechos humanos? Será posible entender que los maestros tienen derecho a elegir esa profesión que lleva como premisas:

1) desatender a los hijos propios para atender a los de los demás; y

2) empeñarse en hacer que la educación conserve su categoría de "derecho humano" y no de mercadería.

A estas alturas uno se hace también estas preguntas: ¿Dónde estuvo el error? ¿Por qué fracasamos como maestros? ¿Qué clase de gobernantes y empresarios formamos? Como en la fábula de Tolstoi, en la que el hijo encumbrado daba de comer a su padre en la palangana del cerdo porque le desagradaba que hiciera ruido, ahora nuestros alumnos ya formados quieren que vivamos con las miserias que nos arrojan; que nos estemos quietos y que no ensuciemos las calles, porque interrumpimos su comodidad.

En verdad, ser maestro es una profesión muy difícil, sólo haga la prueba de cuidar niños en aulas móviles, pero recuerde que la materia prima con la que trabaja el maestro es el ser humano, pequeño ahora; buen ciudadano si lo dejamos hacer su trabajo, o criminal organizado o con cuello blanco, si no lo hace bien. Entiendan quienes hoy amenazan al magisterio: están apostando por una sociedad vacía, sin futuro, que como película apocalíptica se volverá contra ustedes, y a los que hoy escatiman migajas, mañana no les alcanzará toda su fortuna para salvarse del lodazal.

Les sugiero, que así como se han propuesto seleccionar maestros "idóneos", hagan lo mismo con los funcionarios, lo que me hace recordar que hace muchos años conocí una marranera, en la cual el dueño seleccionaba los cerdos idóneos para la cría, ya que, salvo muy contadas excepciones, los secretarios y sus colaboradores han documentado ser "idóneos". Y me pregunto: ¿Serán más importantes los cerdos que los niños?

luisetodd@yahoo.com