Ciencia y Política

Revolución educativa

Desarrollando la gran utopía

Después de más de 40 años de experiencia en educación, me permito exponer los siguientes puntos como análisis y recomendaciones para iniciar la transformación del modelo educativo del país:

Reconocer nuestra realidad y aceptar los errores previos.

Fomentar el concepto de identidad histórica, pero adecuarse a los cambios del siglo XXI en el mundo contemporáneo, bajo la tesis de la sociología funcional de libertad, justicia y equidad, así como igualdad de oportunidades, dentro de una economía mundial globalizada de libre comercio, pero conservando el humanismo y reciedumbre cultural mexicana.

Reconocer que la educación es la llave maestra que abre las puertas del desarrollo económico, las multiplica, fomenta el trabajo, evita la impunidad, propicia la fortaleza cultural y a través de la ciencia que transforma el medio ambiente, resolviendo así problemas tan complejos como el de la pobreza ligada a la ignorancia y el de la violencia e inseguridad ligada a la desesperación y a la falta de valores morales ante la ausencia de un marco ético, que aproveche el acelerado desarrollo científico y tecnológico de la época.

Para lograr lo anterior, el currículo desde la educación preescolar, debe darle importancia a los cuatro idiomas modernos del conocimiento:

Saber leer, escribir y comprender.

Saber contar y pensar (método científico).

Saber leer idiomas universales para aprovechar la nueva sociedad de la información.

Entender la época digital y aprovecharla en sus beneficios, cuidando el riesgo de sus perjuicios.

Estos cambios curriculares se ampliarán posteriormente con el fortalecimiento de la identidad histórica y en base a un análisis psicológico, biológico, social y de aptitudes, aprovechando la informática moderna, así deberá individualizarse el proceso y evaluarse consigo mismo, y de acuerdo con las aptitudes de cada persona.

luisetodd@yahoo.com