Ciencia y Política

Participación ciudadana exagerada

El que todo critica, nada critica.

Vivimos en la moda de la participación ciudadana, que por definición implica no sólo la crítica sino también la solidaridad. Me refiero a que por dedicarse a fomentar la desconfianza, olvidan que se requiere confianza para que una sociedad funcione bien.

Cuando se elige a un gobernante, hay que vigilarlo pero también apoyarlo y no sólo criticarlo de oficio, como lo hacen algunas organizaciones que hasta quieren obligarlo a que no tome vacaciones, abusando de la crítica y cuestionando acciones pasadas, presentes y futuras, propiciando un síndrome de desconfianza y ahogándose en su propia salsa, porque critican tanto que ya nadie les cree.

El gobernante tiene derecho a tomar vacaciones, y todos sabemos que eso no significa que esté incomunicado y no atienda sus responsabilidades; los presidentes de grandes países lo hacen y nadie los critica. Por eso, ojalá esas organizaciones que todo critican nos presenten de vez en cuando alguna propuesta concreta para resolver algún proyecto, así no generarán siempre el aire de la desconfianza, sino también el de la colaboración.

luisetodd@yahoo.com