Ciencia y Política

Monterrey, ciudad contaminada – OMS

Los oxidantes alteran el crecimiento celular. Albert Szent-Györgyi

 

Tuve la fortuna de conocer a  Szent-Györgyi, Premio Nobel y Lasker, y presidente de la Asociación Americana contra el Cáncer, que visitó Monterrey para conocer la resonancia magnética. Este científico padecía un cáncer que se estaba tratando con antioxidantes. Era un hombre muy brillante, que había sintetizado la vitamina C, que él tomaba en altas dosis. Me tomó gran aprecio y me nombró miembro de ese Instituto.

En nuestras conversaciones, yo le pregunté: “¿por qué estaba investigando los antioxidantes?” Y él me contestó: “que en el mundo había muchas sustancias que generaban un trastorno de energía en los electrones de los átomos y que esto hacía que las células alterarán su ritmo normal de crecimiento, generándose así enfermedades degenerativas y cancerosas”. Insistió en la contaminación ambiental, producto de los carros, de los insecticidas, de los conservadores de alimentos, etcétera, y pronosticó que iban a aumentar la frecuencia de las enfermedades.

Con esa idea, Piñeyro y yo, hicimos un trabajo de investigación y encontramos que los niños tenían altas concentraciones de plomo y otras sustancias  tóxicas. Todo lo anterior lo publicamos y convencimos al gobernador Martínez Domínguez que cerrara las pedreras del Cerro de las Mitras (después las abrieron atrás) y sancionara los vehículos humeantes.

Platico esta anécdota porque si bien la contaminación ambiental aérea es mayoritaria y hay un recurso en el Banco Mundial para resolverla, y las empresas deben seguir las leyes ambientales, no son sólo las enfermedades respiratorias las que nos preocupan, sino quizás estos hechos expliquen por qué hay más cánceres que antes, más abortos, más niños prematuros, y más enfermedades degenerativas. Si lo que dice la OMS es cierto, Monterrey tiene el potencial de que nuestros hijos sufran un “genocidio ambiental”.

Espero que lo anterior sea leído por los que toman las decisiones, que estoy seguro tienen muy buenas intenciones, pero que deben tener más humildad y preguntar a los que saben, porque a veces la ignorancia y la soberbia hacen más daño que la mala fe.

luisetodd@yahoo.com