Ciencia y Política

M.E.C. Rogelio Garza Rivera

Nuevo rector, viejos retos


La Universidad Autónoma de Nuevo León es la madre de todos mis sueños, es el rincón de mis utopías y a ella le debo mi carrera profesional y mi presencia en diferentes ámbitos de la vida pública. De ahí mi gratitud.

El templo del saber tuvo durante seis años un liderazgo genuino, activo y creativo en la fragorosa lucha interna del rector Áncer, apasionado con la generación de ideas transformadoras, que con una gran inquietud y trabajo exhausto logró darle a la Universidad un rumbo acelerado y adaptado a la compleja sociedad del conocimiento y de la proyección social e internacional, producto de la globalización.

Ahora la estafeta, que estaba en el aire, se la entrega a un personaje alegre y de buena fe, cuyas raíces están inmersas en el quehacer de la nueva universidad estable, que se inició en los años setenta, cuando me tocó el honor de ser rector y en la cual el ingeniero Rogelio Garza inició su primer contacto con la Universidad, mismo que no ha perdido a lo largo de todos estos años, lo cual representa un buen augurio.

Valga esta introducción para felicitarlo y desearle que continúe los programas que han demostrado su éxito y que se enfrente al reto, con fórmulas creativas y con esa personalidad atractiva por su alegría, que le hará conservar la unidad en la diversidad que la institución representa. Le espera una época difícil por la presión social de la demanda y también por el insipiente desarrollo económico del país, que generará el riesgo del desempleo profesional y por supuesto por la caída de los ingresos, derivado de un entorno nacional e internacional muy frágil en lo económico. Pero siempre habrá soluciones.

Como viejo ex rector le sugiero que siga su instinto generoso y su autenticidad, y que cierre los oídos a influencias externas, de personas o grupos, y también que colabore con el gobierno, pero con una sana distancia para evitar que el poder político contamine el espíritu del poder del saber.

La UANL debe conservar el romanticismo histórico y entrar al nuevo mundo de la innovación, la investigación, la diversificación curricular, la proyección social y cultural, pero como decía León Felipe: "Con todos y a tiempo".

 

luisetodd@yahoo.com