Ciencia y Política

Hielo y calentamiento global

Fuerte preocupación ha causado en Europa, y por todo el mundo, un estudio publicado por la agencia espacial europea donde, a través de imágenes de radar tomadas desde el espacio, se documenta la reducción de un 22 por ciento del “hielo anclado” (el hielo que alcanza el fondo de los lagos), en los lagos árticos del norte de Alaska, lo que equivale a un adelgazamiento generalizado del hielo, de 21 a 38 centímetros.

Las imágenes se han obtenido con instrumentos de los satélites ERS, que a decir de la propia agencia “ven a través de las nubes” e ininterrumpidamente recogen datos sobre si el hielo está flotando (con agua líquida por debajo) o si ya ha alcanzado el fondo del lago.

Esta preocupación es porque los efectos de la falta de hielo influyen sobre la temperatura, disponibilidad de agua y el medio ambiente; es decir, sobre el bienestar general de la humanidad.

Debemos entonces tomar conciencia de mantener el delicado balance de la temperatura global, que en los últimos 100 años ha registrado un aumento de entre 0.4 y 0.8 grados centígrados en su temperatura promedio y con ello evitar cambios climáticos, desastres ecológicos y hasta posibles pérdidas humanas.

Para ello se requiere urgentemente que por todo el mundo pongamos en práctica medidas ambientales que eviten los gases de efecto invernadero, como el gas metano y el dióxido de carbono, entre otros, y que evitemos la deforestación, es decir, la tala indiscriminada de los bosques o las famosas “quemas” para dedicar la tierra a la agricultura, ganadería o para producir papel, olvidándonos que los bosques crean el oxígeno y absorben los gases de efecto invernadero.

Solo así detendremos la pérdida del hielo; evitaremos la reducción de la capa de ozono, observada en las regiones polares y podremos salvar nuestro hábitat.

luisetodd@yahoo.com