Ciencia y Política

Y se hizo la luz y aparecieron los impuestos

¿Y el problemón de la inseguridad?

Su Alteza Serenísima, Antonio López de Santa Anna, creó impuestos a las puertas y ventanas; no contento con eso también a los carretones y carrozas, inventando la tenencia, y para colmo, a los perros, de acuerdo a su raza. Por lo anterior es muy recordado en la historia, igual que lo es por sus borracheras, que finalmente nos condujeron a perder la mitad del territorio nacional.

Valga esta anécdota para comentar la original demanda de un alcalde, secundada por otros, de crear un impuesto para pagar la luz pública, olvidando que es una de sus únicas y pocas responsabilidades, y al mismo tiempo esperar que Dios los ilumine para resolver el problemón de la inseguridad. Por supuesto me refiero a mi creativo amigo Mauricio Fernández, líder de las iniciativas para aumentar los impuestos y dar luz verde al blindaje de los municipios contra los malos, que ya resucitaron con nuevas y tenebrosas estrategias.

Espero que el Señor les dé luz divina a los alcaldes, para entender que si no iluminan la inseguridad y su propia corteza cerebral, impidiéndoles gravar más al contribuyente, sólo estarán destinados a permanecer tres años en su puesto, a ser mal recordados y a que en el futuro, nadie en su sano juicio vote por su reelección.

luisetodd@yahoo.com