Ciencia y Política

El problema no es la droga, es la persona

Hace algunos años, durante mi estancia en la UNESCO, conocí a Francis Crick, de la Universidad de Cambridge, quien junto con James D. Watson, recibió el Premio Nobel por el descubrimiento de la famosa estructura molecular del ADN, y le pregunté: ¿qué seguía para él?, a lo que contestó: "Dejé la genética porque va bien, ahora me dedico a la bioquímica del comportamiento humano".

Yo le insistí: ¿Por qué? Él respondió: "Porque en el siglo XXI los principales padecimientos serán: la depresión, la ansiedad y las adicciones, pues la sociedad no está satisfecha espiritualmente". ¡Ahí se los dejo! Las sustancias que más se prescriben en los Estados Unidos son los antidepresivos... es la persona, no la droga.

Valgan estos comentarios para el debate de la no penalización de la mariguana y otras sustancias. Hay que ver más lejos y pensar en la educación de valores que justifiquen la vida, a fin de evitar la angustia, la depresión y las adicciones y acentuar el tema del control, recordando que la peor adicción biológica y social es la del alcohol, y ése se vende en cada esquina.

Reitero, el tema de las drogas no es jurídico sino cultural.


luisetodd@yahoo.com