Ciencia y Política

¡Diálogo, por favor!

El diálogo es humano, lo radical es animal

El presidente Peña Nieto está peleado con los maestros y ya hubo bastantes muertos el día de ayer; también tiene conflicto con los empresarios, que no han querido pagar su cuota de combate a la corrupción, y para acabarla de amolar hasta con la Iglesia, en relación al tema de la diversidad sexual. Además, como respuesta gubernamental y seguramente por consejo de los jóvenes inexpertos que le rodean, ha establecido una lucha frontal y una ausencia de diálogo, muy dañinos para la nación.

Esa actitud represiva propició que el pueblo, cansado de la situación, castigara al gobierno no votando por el partido en el poder. En fin, hay todo un lío que contagia también en ciertas áreas al Gobierno del Estado, y eso hay que evitarlo.

Me refiero a que la dialéctica que describió con brillantez el filósofo Hegel debía ser el punto de partida para el arte-ciencia de gobernar, pues el ser humano es el único animal que tiene en su corteza cerebral más profunda, la capacidad de negociar y el sentido del humor. Los otros animales no racionales hacen pipí, pintan su raya y se disponen a pelear. Ojalá sigamos siendo de los primeros y no de estos últimos.

luisetodd@yahoo.com