Ciencia y Política

La noche de San Bartolomé; la de los cuchillos largos

Semblanza histórica (3 junio)

El 23 de agosto de 1572, Catalina de Médicis convenció a su hijo de matar a los protestantes que vivían en París. Esa noche murieron 10 mil personas, la mayoría protestantes, pero también muchos inocentes. Catalina, antes de su muerte, confesó que sentía una gran culpa por haber matado a inocentes.

Algo similar fue la noche de los cuchillos largos, en la que Adolfo Hitler, con la excusa de matar judíos, envió a sus tropas (Gestapo) a la calle y mataron y detuvieron más de mil 100 personas, algunas judías, pero muchas otras no. Más tarde, el 30 de abril de 1945, Hitler se suicidó en compañía de su amante Eva Braun, por haber perdido la guerra y ser responsable de la muerte de más de 50 millones de personas.

Valga esta digresión para comentar que el Gobierno de El Bronco ha tomado una acción que puede ser positiva, porque la justicia debe imperar y aquellos que sean culpables legalmente deben pagar sus culpas. Pero al lanzar un escopetazo difuso y llevarse entre las patas a gente inocente, los remordimientos vienen después, por lo que hay que meditar cuidadosamente y no confundir griegos con espartanos, actuando con la recta conciencia, la que nunca permitirá que inocentes sean atropellados por la fuerza del poder.

luisetodd@yahoo.com