Ciencia y Política

Cristo y su política

Decía Pascal, filósofo francés: yo creo en Dios, no vaya a ser cierto.


La política de Cristo fue fundamentalmente la esperanza y no sólo utilizar su palabra veraz y su ejemplo, sino también el centro de Dios, que existe en el cerebro humano, en el área más primitiva de la evolución filogenética, mismo que ha sido descrito por el doctor Collins, actualmente director del Instituto Nacional de Salud en Estados Unidos de Norteamérica.

Con base en lo anterior, podemos tener la seguridad de que existe una esperanza hecha Dios y manifestada en la tierra por Cristo y una sentencia biológica que asegura que hasta el hombre prehistórico requería un dios, como el sol y las estrellas, para estar vivo existencialmente.

Cristo y su filosofía son precursores de casi todas las religiones, como ha sido bien estudiado y se describe en la enciclopedia de César Cantú, en la que la mayoría de las religiones tienen puntos comunes para predicar su doctrina. La política de Cristo fue muy simple: ejemplo, perdón, tolerancia, respeto y sobre todo una opción de sufrimiento como manifestación de entrega amorosa a sus semejantes.

Si los políticos de todo el mundo siguieran esas sencillas manifestaciones de dar, servir y amar, tendríamos la ansiada paz personal y social de la que actualmente carecemos.


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