Ciencia y Política

Ley anticorrupción

Felicitaciones ¿y ahora qué hacemos?

La semana pasada, el Congreso del Estado, pionero en el país, aprobó la Ley Estatal Anticorrupción. Los diputados merecen una felicitación por la rapidez con que la aprobaron y por el inicio de este tema en forma normativa y sistémica.

Nuestro beneplácito incluye pensar que muchos factores están incluidos en esta ley y no solamente los aspectos de derecho represivo; me refiero a que esta norma abarque lo cultural, lo histórico, lo educativo y lo costumbrista, en la exposición de motivos y el método para generar una solución integral.

Ojalá se aclare también la vinculación de esfuerzos hecha por la Subprocuraduría Anticorrupción dependiente del procurador y la visión integral de la nueva ley. Para facilitar la integración de trabajos efectuados previamente, creo que el Congreso debe nombrar un pequeño grupo de transición y anteponer un coordinador para evitar la pérdida del trabajo realizado por el licenciado Ernesto Canales.

Esperamos la convocatoria pública y la nominación, sin politización partidista, de esa ley, porque el tema debe abarcar una visión educativa de prevención y una difusión de valores éticos, así como cursos de actualización a los funcionarios públicos y a las cámaras de representantes empresariales, para evitar la tentación de la complicidad.