Ciencia y Política

La Ciudad Universitaria médica de la UANL

Homenaje a José Eleuterio González

 

Recientemente el doctor Santos Guzmán, director de la Facultad de Medicina y del Hospital Universitario de la UANL, siguiendo con éxito y humanismo integral la trayectoria de Zacarías, Áncer y  Donato, ha hecho resurgir la figura egregia de José Eleuterio González Gonzalitos, en una institución que ya no es el viejo hospital civil, sino una Ciudad Universitaria dedicada a la salud.

El 23 de octubre, que es tradicionalmente el Día del Médico, se celebró la historia de uno de los pocos regiomontanos ilustres que tenemos en el siglo XIX; lo anterior a pesar de que no nació en esta ciudad. Me refiero al médico, biólogo, investigador, historiador, hombre excepcional en su calidad humana: José Eleuterio González.

Este personaje, igual que Fray Servando, poco reconocido por la juventud, igual que lo es Alfonso Reyes, el Regiomontano Universal, y don Raúl Rangel Frías, precursor de la revolución cultural, son ejemplos que la juventud debería emular para evitar que la medicina, la historia o las letras se convirtieran en lo que parece estar sucediendo: en solo un breviario de textos y comunicación rápida sin profundidad.

José Eleuterio González, que fue festejado en un evento solemne, que encabezó el doctor Santos Guzmán y el rector Jesús Áncer, nos debe hacer recordar que la medicina no es una técnica para curar, sino una filosofía para aliviar, consolar y pensar en el trascendente quehacer del ser humano en conflicto cultural y permanente con su propia enfermedad del yo y del nosotros.

En esta breves líneas quiero exhortar a los jóvenes, de corazón y de edad, a que regresen al pensamiento de estos regiomontanos ilustres, que vieron un horizonte más claro que el del monetarismo ilustrado; y por supuesto más lleno de espíritu y del alma platónica que todos requerimos para buscar en nuestras ideas la inmortalidad.

Hay múltiples textos en la Capilla Alfonsina y en las bibliotecas universitarias sobre Gonzalitos y su historia personal. Ojalá puedan refrescar sus mentes prácticas y utilitarias con la juventud que nunca muere; aquella del alma.

luisetodd@yahoo.com