Ciencia y Política

Cabildeo y extorsión: ¡Qué vergüenza!

Presupuestos en justicia o en amistad

Me dio vergüenza ajena saber que existe extorsión por parte de los diputados federales para aprobar los presupuestos de los municipios del país. Esta práctica no sólo es inmoral, sino monstruosa y además muestra a un país con políticas primitivas.

Cabildear también es un acto injusto, porque al margen de la simpatía o amistad de los alcaldes, en relación con sus diputados o de las instancias representativas de organismos privados, como las cámaras, los dineros del pueblo de México deben distribuirse de acuerdo a las necesidades y no de las amistades.

En un país organizado, eficiente y democrático cabildear implica una minoría de influencias o apoyos, para abrir los ojos a los representantes populares sobre diversos problemas o temas, desde una perspectiva objetiva, y de ninguna manera deben representar elementos de presión personal, chantajes políticos u otros malos quehaceres de la práctica humanista cotidiana, pues estos últimos son: inmorales y dan vergüenza en un régimen democrático del siglo XXI.

Es necesario entonces profesionalizar la distribución de recursos, de acuerdo a las necesidades reales, y a los análisis objetivos y a través del sistema de informática, sobre el número de habitantes beneficiados, de acuerdo a las distribuciones de los presupuestos, que siempre son magras en sus requerimientos y frecuentemente injustas en su distribución.

Me voy a la cama con solemne tristeza, de vivir en un país, en el cual según el latinobarómetro, sólo el 21% de la gente piensa que somos democráticos, ¡qué pena!

luisetodd@yahoo.com