Creatividad y solidaridad

Características básicas

del pueblo mexicano

Decía un maestro mío de la Universidad de Nueva York que los mexicanos no teníamos en nuestro vocabulario la palabra planeación, ni tampoco la de mantenimiento, y que además, a veces demostramos poca responsabilidad con el presente; sin embargo, señalaba este gran profesor: “lo que a ustedes les sobra, a diferencia de nosotros los anglosajones, es creatividad y solidaridad. Espero que usen estas fórmulas y las cuiden, porque son características de su etnología”.

Valga este comentario para llamar la atención, que mientras en el sur del país hay enormes muestras de solidaridad con los habitantes de los estados inundados por los huracanes Ingrid y Manuel, nosotros en Monterrey, que nos caracterizamos —sobre todo en la gente de la clase popular— por ser solidarios, parece que hemos perdido esta bella virtud de la compasión que, como decía el Dalai Lama, “junto con el perdón y la tolerancia, son las fórmulas de la felicidad”.

Señalo lo anterior porque tal parece que aquí, en Nuevo León, seguimos esperando los recursos del Fonden para resolver nuestros problemas, sin darnos cuenta que en el pasado nosotros no le hemos pedido frías a la Federación y hemos sido capaces, a través de la solidaridad y el liderazgo gubernamental, de resolver nuestras propias tragedias.

Estoy consternado porque los llamados a la solidaridad hechos en el programa del arquitecto Benavides, para que los universitarios, los equipos de futbol, los funcionarios del gobierno, y toda la participación ciudadana done algo, como un día de salario al DIF, no han sido escuchados, pues así se podrían resolver los problemas de las áreas humildes, que frecuentemente son las más afectadas y que tal parece siempre son las mismas, porque no hemos utilizado la palabra: prevención.

Sintetizo lo anterior: para ser feliz, hay que dar y no sólo exigir o recibir. Sin olvidar que la palabra compasión significa: amor compartido y solidario, característica cultural que debemos conservar.