Las “chicas” del padrino

Jugando así, ¿a qué vamos?

Después de que Luis Tejada marcó el gol del empate al minuto 81, los fantasmas de los partidos anteriores del Hexagonal en el Azteca volvieron a aparecer. La afición enmudeció, Vucetich palideció y la incredulidad de los jugadores tricolores fue manifiesta. Y es que no era posible que se terminara la eliminatoria sin ganar en el Coloso de Santa Úrsula, amén de que con el empate, jugando así, ni el repechaje se alcanzaría.

Pero el alma le volvió al cuerpo a todos los mexicanos con la genialidad de Raúl Jiménez, portento de gol del joven jugador del América, que le dio el triunfo al Tricolor, con el cual renacieron las esperanzas de asistir a Brasil (vía Nueva Zelanda).

No obstante, más allá de lo emotivo que resultó el final del juego ante los panameños, la realidad es que tampoco la mano de Vucetich se notó en la selección. México ganó con dos golazos, nada más. Tuvo chispazos, corazón, entrega, desconcentración defensiva y poco futbol.

El camino para llegar a Brasil se resume de esta manera: si se le gana el martes a Costa Rica, con una combinación de resultados se podría calificar directo, de otra manera y la más sensata, es que con un empate frente a los ticos se amarraría el repechaje ante Nueva Zelanda.

Sin embargo, jugando como lo ha hecho el Tri en el Hexagonal, ¿para qué vamos al Mundial?

twitter@LuisE_Gutierrez