DESDE MI RINCON

Hasta el miedo tiene precio

Sucede a veces que ante una situación en la que participamos o simplemente presenciamos, hay algo que no nos acaba de gustar, algo que esta fuera de lugar o que no se acomoda. Lo mismo que sucede cuando leemos una palabra mal escrita que nos “brinca”, aunque no estemos seguros de cual sea su forma correcta.

Tal vez sea un sexto sentido, o el recuerdo borroso de un conocimiento aprendido, o quizá solo sea una velada intuición humana que nos hace distinguir lo que está bien de lo que no lo está.

Eso sentí desde que escuché la noticia de que la PGR, ofrece una recompensa de sesenta millones de pesos a quien proporcione datos que permitan detener a Joaquín Guzmán Loera, por “ser una amenaza contra la seguridad (sic)”.

Hay algo que me hace ruido en la cifra de ese seis tan acompañado de ceros. No es solo la recompensa en sí, sino la forma como se ofrece, que me hace recordar a esas personas que creen (y a lo mejor en esto tienen razón) que con dinero pueden comprarlo todo, sobre todo los deberes que ellos no saben o no quieren hacer.

Si el ingreso promedio de la clase media mexicana es según INEGI y B. de M. $660.00 pesos diarios, entonces la recompensa corresponde a lo que ganaría una persona de ese nivel, si viviera y trabajara tres vidas de 77 años cada una.

¿Por qué entonces esa enorme cantidad? me pregunto y la única respuesta que encuentro esta en la propia oferta de la PGR. Porque esta en juego no solo la seguridad del estado de derecho, sino también la seguridad de quien lo delate.

Esta  recompensa del miedo tiene en si misma un sentido viciado: Te pago bien para que delates, no porque sea tu deber ciudadano, no porque sea lo correcto, sino porque sesenta millones es lo que valen tres de tus vidas, te pago para que venzas tu miedo y peor aún, te pago bien porque yo se y tu sabes, que después de eso no te puedo proteger.

Hace un par de días, escuché a una señora comparar a Guzmán  con una especie de Robin Hood. Si este criterio se extiende en una sociedad enajenada por un materialismo que tergiversa el valor que tienen los valores, triste panorama le espera a este México nuestro, donde hasta el miedo tiene precio. 


lamontfort@yahoo.com.mx