DESDE MI RINCON

Una amiga traicionera

Al parecer fue Winston Churchill quien dijo: “Pasé la mitad de mi vida preocupándome por cosas que jamás ocurrieron”. Aunque otros le adjudican la frase a Benjamín Franklin, lo realmente importante es el contenido reflexivo que hay en esas palabras, pues obviamente provienen de quien ha hecho un balance de cómo y en qué ha gastado parte de su vida.
Ciertamente es inevitable preocuparnos por las personas o cosas que nos interesan o amamos, el estado de alerta es no solo necesario sino también indispensable para sobrevivir. Estar alerta implica un estado de estrés, en el que emociones como el miedo o la ira potencian nuestras reacciones, y si nos controlamos, la mente es capaz de encontrar soluciones que en estado de relajación no hallaría. Es entonces cuando la mente puede convertirse en nuestra mejor amiga, en ella hay un valioso archivo de información y experiencias almacenadas que, al aplicarlas adecuadamente   nos permiten resolver las innumerables situaciones difíciles que enfrentamos a lo largo de nuestra vida.
Pero como sucede con todas las cosas, esta maravillosa herramienta no es perfecta, hay en ella un deficiente departamento de limpieza que no siempre logra desechar las emociones que nos generan “preocupación”. A veces la “amenaza” ha desaparecido, pero la sensación de peligro persiste en nuestra mente sin que nos percatemos de ello, esto es, seguimos preocupados, tristes o enojados, situación que a la larga mina nuestra energía y organismo.
Cuando nos sentimos alterados o inquietos, puede ser útil primero tratar de identificar el tipo de emoción que sentimos, ¿Qué es lo que siento?, es la pregunta oportuna, para luego de analizarnos y respondernos honestamente, preguntarnos ¿Por qué siento eso?, e indagar entonces ¿Qué o quien es lo que me genera esta emoción?
“Hay tres cosas extremadamente duras: el acero, un diamante, y conocerse a uno mismo” dijo Franklin.  Hacerlo, facilita el manejo de nuestras preocupaciones, al entender  que si bien  a veces no tenemos control sobre las causas, si lo tenemos sobre  la manera como estas nos afectan, y evitar así que nuestra mejor amiga, la mente, nos traicione.


lamontfort@hotmail.com