DESDE MI RINCON

Sapere aude

Hurgando entre papeles y libros viejos, encontré un añejo texto mecanografiado de mi época de preparatoria, en sus deslavadas líneas con cierta dificultad se podían adivinar más que leer, algunas frases en latín con fragmentos de las epístolas del poeta romano del siglo I a.C. conocido como Horacio, que en la segunda de dichas cartas decía: “Dimidium facti, qui coepit, habet: sapere aude, incipe” (Quien ha comenzado, ya ha hecho la mitad: atrévete a saber, empieza).

La imperativa frase, actualmente se usa reducida con frecuencia a las dos palabras que titulan estas líneas, alentando a quien las escucha, a atreverse a confiar en su propia razón, a pensar por si mismo, pues el contexto en el que las escribió Horacio, era en alusión a las dificultades que tuvo que vencer Ulises en su viaje de regreso a Troya, viaje que desde mi punto de vista no es otra cosa sino una metáfora de la vida y sus dificultades.

La divulgación de la mencionada expresión se debe a Immanuel Kant con su escrito sobre la ilustración, y aparece como lema de varias instituciones educativas en el mundo, lo que me hizo pensar sobre la crítica situación que hoy vive México en materia de educación.

Como nunca antes, la accesibilidad que tenemos a la información es prácticamente ilimitada, el desarrollo de la tecnología ha facilitado el acceso a múltiples fuentes de conocimiento, cuyo volumen, rebasa con mucho nuestra capacidad de asimilarlo. Por eso el sistema de aprendizaje a base de memorización es ya hoy obsoleto, a los niños hay que alentarlos a pensar, a investigar, a ser curiosos, a recorrer y disfrutar los innumerables caminos del conocimiento humano disponibles con un solo “click” de la computadora.

Sugata Mitra, físico hindú, ha desarrollado con sorprendentes resultados en áreas rurales de India, un revolucionario método de aprendizaje llamado “educación mínimamente invasiva”, que permite al niño desarrollar por si mismo sus distintas habilidades mediante el uso libre de una computadora.

Bajo esta idea, me pregunto si los maestros de algunos sindicatos en México no serán más un estorbo que un apoyo para los escolares.

lamontfort@yahoo.com.mx